Cuantas veces has deseado que tu relación sea duradera, que se convierta en ese fin de cuentos de hadas que dice  “felices por siempre” y que la magia que se respiraba en el ambiente de la primera cita se siga presentando cada vez que se vean.

La primera línea a seguir en esta tarea es conocerte a ti mismo, es decir estar consciente de cómo es tu carácter, de cómo reaccionas a ciertas circunstancias, de cuáles son las cosas que tal vez para los demás son algo común, pero para ti tienen un gran significado, para después de esto conocer a tu pareja o alguna potencial y así se facilitar el saber si son compatibles.

Lo siguiente es nunca verse como un rival, ya que a menudo sucede que se siente envidia del éxito social o laboral, evitar esto te permitirá alegrarte de los éxitos que tiene y tomar sus acciones como un ejemplo para crecer, al igual que empezar a actuar, ya que las intenciones no cuentan el decir “la próxima vez no me dejare llevar por los celos” y no cumplirlo hacen que se pierda la confianza y en cierta medida el respeto, pilares fundamentales de cualquier relación.

Un aspecto fundamental es el ponerse de acuerdo en que se debe hacer cuando se tiene algún conflicto, poner reglas para dejar de decir cosas que solo viene gracias al enojo o tomar actitudes que los incomodan, logrando una comunicación más efectiva, dejando así los problemas y el pasado donde corresponden.

La lista de cosas que se pueden hacer es casi interminable y lo mejor es que funcionan también con amigos permitiendo forjar lazos duraderos y así llegar al “Felices por siempre”, pero tu dinos ¿Qué es lo tú haces para fortaleces esos lazos con tu pareja o amigos?