A lo largo de la historia el hombre ha buscado medir el pasar del tiempo por medio de diferentes sistemas, para poder poner una fecha exacta al acontecer de esas proezas que marcan nuestro pasado, dando lugar a diferentes sistemas de medición, algunos basados en la observación de los astros y otros tantos atribuidos al paso de las estaciones, sin embargo el que salió avante de entre todos los demás es que utilizamos actualmente, llamado calendario Gregoriano.
El calendario Gregoriano consta de 365 días en un año y cada 4 uno de 366, esto debido a que está basado en un hecho astronómico que consiste en el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta alrededor del sol (365.25 días), llamado también año tropical. ¿Pero si está basado en el año tropical por que utilizamos el gregoriano? La respuesta es sencilla, si medimos el transcurrir de los días por el año tropical y no por medio del gregoriano, se le tendrían que agregar 5 horas y 48 minutos más, creando un desfase y un completo caos en la estructura social, debido a esto el calendario Gregoriano deja pasar esas horas y al cabo de 4 años las agrega con un día mas (29 de febrero), ajustándose de nuevo con el año tropical, teniendo así un año de 366 días cada 4 años (año bisiesto).
La solución fue muy ingeniosa y hasta la fecha ha funcionado a la perfección, así que si tienes un conocido que nació el 29 de febrero no es que cumpla 1 año cada 4, si no que cuando llega año bisiesto cumple 4 de una sola vez, aun así lo recomendable es que se celebre cada año para evitar los gastos de los 4 pasteles.

